Ganadora de dos Grammy, el último de ellos por Loverly , Mejor Álbum de Jazz Vocal 2008. Cassandra Wilson (Jackson, Missisippi, 1955) posee una voz poderosa, seductora, con un dominio rítmico y una capacidad para adaptarse a los géneros más arriesgados que le permite evitar cualquier etiqueta. No hay nada como su hipnótico contralto, ni como la sensualidad que despliega en el escenario, ni como el alma sureña que pone en sus originales versiones de temas de Dylan, Sting o Muddy Waters. Cassandra es diferente; es simplemente, la reina de su propio género.
Hija del contrabajista Herman Fowlkes, estudia piano y guitarra, su padre soñaba que fuera concertista clásica pero Cassandra se interesa por el bebop, por Sarah Vaugham, Betty Carter, Joni Mitchel por Abbey Lincoln o por Ella Fitgerald y comienza a escribir sus propias canciones y a actuar en diferentes clubes.
Tras una breve temporada en la cuna del jazz, New Orleáns, donde conoce a los músicos locales, entre ellos Ellis Marsalis, a principios de los años ochenta, se traslada a New York, donde se une al colectivo M'Base , fusión exigente del jazz con el funk y el rap liderada por Steve Coleman y sus Five Elements con los que destacó en la escena neoyorkina tras darse a conocer en unas primeras colaboraciones con el contrabajista Dave Holland y la vocalista Abbey Lincoln.
Su consolidación artística definitiva llega cuando el sello Blue Note la integra en su nómina y publica el celebrado disco Blue Light ´Til Dawn (1993). Además de la distinción por la revista Time como mejor cantante de América, es designada mejor vocalista femenina por dos de los "polls" más prestigiosos en el mundo del jazz: el de DownBeat y los Jazz Journalists Awards, Desde entonces, siempre ha mantenido una excelente carrera musical de gran calidad, tanto en su faceta de cantante como de compositora y siempre acompañada de excelentes músicos en discos tan sobresalientes como New Moon Daughter, Blue Moon, Rendezvous, Traveling Miles, Gramoured, Thunderbird, hasta Closer To You: The Pop Side (Blue Note, 2009), su último trabajo discográfico. Una aproximación al mundo del standard, contemporizada con exquisito gusto, con una cuidada selección de temas que va de U2 a Sting, pasando por Ann Peebles o The Band, sin olvidar a Neil Young, Dylan, Van Morrison, o Cindy Lauper, vía Miles Davis.
De la música de Cassandra Wilson surge una armoniosa síntesis, una reserva de maneras y formas que le permite adoptar una eficacia polivalente y adaptarse a ambientes más arriesgados y aleatorios, capaz de recorrer un amplio registro con el que llega a cualquier repertorio. Sus conciertos siempre son increíbles experiencias que quedan en la memoria.
"La música es un idioma maravilloso", afirma Cassandra Wilson, "Todas las músicas son La Música. Básicamente es una vibración y todo el mundo reacciona ante ella de una manera u otra. En concreto, el jazz simboliza para mí parte de la historia de Estados Unidos. Es un patrimonio muy importante, porque muestra al mundo cómo somos los americanos. Cualquier cosa puede influir en el jazz: la pintura, la escultura, los
paisajes. ..”