Ahora que se acaban los festivales de jazz durante esta intensa canícula, que según los agoreros hombres del tiempo y redes sociales bate records, y que nuestro Festival de Almuñécar ha pasado (¡y el de Busquístar!), nada mejor que recomendar una lectura veraniega sobre jazz para descansar. ¿Raro? Bueno tampoco tanto. No deja de ser una manera como cualquier otra de alimentar nuestras ganas de música pero desde la vertiente lectora. ¿Acaso no están pensando en llevarse a la playa, a la piscina, al campo, o a dónde quiera que sea, un libro recomendado por un amigo o un suplemento cultural? Déjenme que les eche una mano.

Lo raro, si acaso lo fuera, es recomendarles un libro de jazz publicado aquí y ahora. No solemos prodigarnos mucho en escribir sobre música, sobre jazz ni les digo. Abunda la bibliografía foránea bien es cierto, pero resulta más extraño encontrar un libro publicado por un autor local. La sorpresa llega cuando además vive en tu misma ciudad; si, en Granada. Para mí todo un hallazgo. Si además resulta que ha sido publicado por una editorial local para mí desconocida hasta la fecha, la sorpresa es doble y la satisfacción también. ¡Buen trabajo y larga vida al proyecto!

“Jazz: no lo entiendo, pero me gusta. Así se llama la obra, de Paco Espínola, y publicada por la editorial granadina Allanamiento de Mirada. Apenas tiene seis meses desde que se publicó en abril pasado pero les recomiendo que se hagan con un ejemplar de este “librisco” que además nos regala un CD a modo de acompañamiento musical. Buen aficionado al jazz, el autor no creo que pretenda sorprendernos a estas alturas. Más bien al contrario, lo hace desde un punto de vista muy personal y subjetivo, la objetividad no existe si se trata de anteponer nuestros gustos musicales, y nos presenta su particular canon jazzístico. Si en su imprescindible “El canon del jazz” Ted Gioia nos ofrecía una lista de “los 250 temas imprescindibles del jazz”, Espínola, menos ambicioso, nos regala 17 títulos que son para él la lista que todo aficionado debe conocer y disfrutar. ¿Por qué no?

En la lista no faltan clásicos y sin embargo desaparecen otros, pero ya nos avisa el autor en su breve introducción: “Necesariamente se ha producido una selección (…). En materia de gustos hay una fisiología, dictó Brillant-Savarin; en materia de gustos sobre jazz reina la descarnada subjetividad, nada más. Eso explicaría que algunos desechados figuran en otras listas como desechados y viceversa”. Abre la selección “The Entertainer·”, de uno de los padres de la criatura, Scott Joplin, y la cierra “Birdland” (no Birland como aparece en el libro, nimio error) de Joe Zawinul. Autor estadounidense el primero y austriaco de origen el segundo, este gusto por mezclar curiosamente títulos de ambas orillas del Atlántico aparece reflejado también en sus “imprescindibles” seleccionados, dónde con la misma naturalidad se suceden clásicos del cancionero como “Love for Sale” (Cole Porter), “Caravan” (Juan Tizol) o “Moritat (Mark the Knife)” de Kurt Weill y el “Gloomy Sunday” del autor húngaro Rezsö Seress.

Entre medias otros títulos aparecen bien introducidos y mejor acompañados por ilustraciones originales de Mª Luz Reyes Nuche, incluyéndose notas y curiosidades que nos sitúan mejor en la génesis y el devenir de estos “clásicos” cuyas influencias llegan a orillas del rock o el soul. La lectura es de manera general amena y gana en profundidad al tener la posibilidad de alternar la lectura acompañados del CD que incluye versiones de los temas seleccionados. John Coltrane, que no podía faltar con su “A Love Supreme”, aquí en versión del conguero Miguel “Angá” Díaz, nos aclara mejor el título de este libro-disco: “No hay que cuestionarse si es entendible. Yo pretendo encontrar lo que hay por debajo de la música. Quizás tú deberías hacer lo mismo”.

más  información: www.allanamientodemirada.com/