Resulta difícil explicar con palabras un sonido, una música. No digo que sea imposible. Para eso tenemos un amplio arco gramatical y lexicográfico en nuestro idioma. Pero por más que podamos darle vueltas y explicar, diccionario arriba y abajo, nunca podremos reproducir la semántica de la música. Para eso quizás nos puedan ayudar los nuevos medios de comunicación que nos permitirían expresar nuestras ideas con sonidos guturales ininteligibles. ¡Pero qué digo!

A lo que vamos. En pocas ocasiones he tenido la sensación de leer una definición más exacta aplicada a un músico. Lo leí en una historia que contaba el pianista Marco Mezquida en una red social. No diré cual. El músico menorquín contaba una bella historia que le había ocurrido en Japón. Allí conoció a un señor de cierta edad que enamorado de su música entabla amistad con él. En cierto momento Shuji Kondo, que así se llama este buen señor, le (nos) revela el íntimo significado de la música de Mezquida. Su música es “Ma”. Así de conciso y redondo. La palabra en japonés quiere decir algo así como delicadeza de los silencios que hay entre los sonidos. Ya tenemos una nueva palabra que añadir al “pellizco”, “swing” o al “duende”. Monosilábicas todas ellas que explican todo un mundo y, aún más, un sentimiento.

Me gusta la definición de la música que hacía el filósofo Eugenio Trías y que tan bien le viene a Mezquida: “La música determina y da forma al ambiente (…), la música determina la forma ambiental que hace posible toda la experiencia del movimiento y del tiempo”.

La música de este estupendo pianista ha ido enriqueciendo su propio ambiente musical a medida que iba desgranando diferentes trabajos. A la búsqueda de ese sonido propio tan ansiado por cualquier músico de jazz. En cada disco en que le he escuchado su universo musical iba enriqueciendo ese ambiente. Ya sea a trío como en “My Friend Marko” o con la formación “MAP”, en piano solo en su “Live in Terrassa”, o acompañando al estupendo saxofonista Miguel Fernández en su interesante “Ocean blood”. Siempre nos tiene algo nuevo que decir. Pero dónde quizás encontremos mejor ese clímax musical sea en su más reciente “Pieris”, trío junto a los daneses Jesyper Bodilsen y Martin Maretti. Aquí el “Ma”, feliz hallazgo, tiene una presencia delicada que lo inunda todo.

Foto: Marco Mezquida en el Festival Internacional de Jazz de Granada (2017)