El exitoso eslogan que hace algunos años lanzó Turismo del Algarve para promocionar la región (Europe’s most famous secret) me viene al pelo para jugar y dar título a este artículo. El pianista Júlio Resende es además oriundo de la bella región del sur de Portugal.

Tiene nuestro vecino país una cantera de músicos de jazz formidables; tiene también un exquisito, y arriesgado, sello de jazz (Clean Feed, ¡del que ya hablaremos en el futuro!); tiene también unos festivales que no desmerecen a ningún otro de nuestra geografía; tienen tantas cosas que resulta ser un oprobio que no las conozcamos mejor. Pero eso es lo que nos suele pasar con Portugal, que tan lejos está de nuestro pensamiento que la cercanía geográfica no parece remediar nuestro desconocimiento de lo que allí (o más aquí de lo que parece) ocurre. Y lo que ocurre es que en los últimos años han ido surgiendo músicos tan buenos como Júlio Resende, que ahora nos visita en el otoño jazzístico de la costa, o el malogralo pianista Bernardo Sassetti.

De los músicos de su generación, que son muchos, acaso sea Resende el que mejor represente ese espíritu “atlántico” del jazz portugués, y lo digo tanto por la amplitud de miras, como por esa forma de mirar hacia el horizonte sin dejar de lado la tierra y sus orígenes. Versatilidad sería la palabra. Tocar a Thelonious Monk o por Amália Rodrigues viene a ser lo mismo. Viaje de ida y vuelta, el jazz pensado e interpretado sin anteojeras en un itinerario musical que nos lleva desde “Straight No Chaser” hasta “Medo”. Me imagino que eso les pasa a muchos músicos: en su época de formación levantan el vuelo tratando de reinterpretar a sus héroes para más tarde acabar volviendo al nido del cual salieron.

Sus primeros trabajos, el primero de todos “Da Alma” (2007) y “You Taste Like a Song” (2011), ambos publicados en el sello lisboeta Clean Feed, nos presentan al músico en clave bop con un toque exquisito y un personal uso de la melodía. Y ahí están dos de las claves de su música: versatilidad y técnica. Conjugadas, el pianista es capaz de producir trabajos tan heterogéneos como ricos en matices; ya sea a piano solo, en trio o cuarteto el sonido del pianista de Olhao no resulta fácil de clasificar. En una etapa más reciente se ha adentrado en el fado, el pop o la música electrónica, como en su trabajo “Cindirella Cyborg” (2020), dónde mezcla el jazz y la música electrónica.

Pero como todo vuelve de nuevo a las raíces, el pianista nos ha ofrecido de nuevo un trabajo donde el fado y el jazz se vuelven a dar la mano: Fado Jazz Ensemble (2020). Una incursión muy personal en los dos estilos “naturales” del portugués. La guitarra portuguesa y el piano entran con Resende en una dimensión musical que no parece tener límite. Su reinterpretación de la música tradicional portuguesa me recuerda a las incursiones del gran Tete Montoliu en el cancionero popular catalán, aún siendo dos músicos tan distintos.